En clase plástica, los alumnos de sexto han estado trabajando el cuadro de la Familia de Felipe IV, más conocido como "Las Meninas" de Velazquez. Durante un tiempo han visto vídeos, aprendido sobre el pintor, han trabajado las rutinas de pensamiento, realizado exposiciones orales sobre el cuadro y finalmente y con una plantilla base han desarrollado su creatividad creando sus propias versiones de la Infanta Margarita. He hecho, con sus creaciones, ésta composición para llevar a las protagonistas hasta el Museo del Prado, así que espero que os guste.
Si queréis saber más, os dejo éste enlace de un magnífico blog de Aleyda Leyva Chévez,dónde aprender un montón de cosas sobre la pintura barroca. Sólo tenéis que pinchar en éste enlace. Proyecto Museo del Barroco
Entender, expresar y gestionar las emociones nos acerca a nosotros mismos y a los demás.
Actividades que te hacen sentir que ser maestra merece la pena.
Un placer haber realizado ésta actividad cooperativa que consistió en colocarnos un folio en la espalda en el que todos y cada uno de nosotros teníamos que escribirnos mensajes positivos. Sin duda sus caras al leer cada uno los suyos...fue lo mejor, además de ver cómo se organizaron, me encantó.
Trabajar la educación emocional nos hace personas únicas e irrepetibles, aprendiendo a valorar lo mejor que cada uno de nosotros lleva dentro.
Nuestros caramelos de cariño quedaron geniales, por dentro y por fuera...
De nuevo y con motivo de hacer más divertido el repaso de lo aprendido en clase de mates y lengua, hemos realizado una gincana con los contenidos trabajados en ésta UDI. Aprendizaje cooperativo que nos permite a su vez fortalecer las relaciones entre iguales y trabajar las emociones.
Durante éste mes de enero hemos trabajado los animales, en todas las áreas del currículo. La verdad que los animales dan para mucho. Además de crear conciencia de que un animal no es un juguete y que cuando te haces cargo de uno de ellos adquieres una responsabilidad, también hemos trabajado en clase con actividades que nos han ayudado a describirlos, a aprender adivinanzas sobre ellos, a trabajar con ellos los nombres colectivos y los nombres individuales, a realizar oraciones, cuentos, problemas de entradas al zoo, en plástica nos hemos hecho un precioso pez de colores y hemos escuchado a nuestros compañeros explicarnos cosas interesantes de sus mascotas.
Hemos creado la curiosidad de saber más sobre ellos y eso a mí personalmente me reconforta. Así que os dejo en vuestras manos la aventura de seguir investigando sobre los animales para aprender más...y más...
El visual thinking es una herramienta de dibujo que a nivel educativo aporta mucho valor.
Se ha dicho y se dice que una imagen vale más que mil palabras. Usar ésta herramienta como medio para hacer esquemas, resúmenes, explicar contenidos, ortografía o invitar al estudio nos permite llevar a nuestros alumnos los contenidos de manera más lúdica.
El pensamiento visual es la capacidad de percibir las palabras a través de una imagen.
¿Cuándo imaginas, lo haces con palabras o con imágenes?
Cuándo buscas en una solución, ¿visualizas algo concreto?
Si observas éstas imágenes ¿ qué te viene a la cabeza?
Y si observas éstas tres palabras...
¿Te ha resultado más fácil el acceso a la información con una o con otra?
El pensamiento visual nos permite trabajar competencias como la de aprender a aprender, comunicación, además de desarrollar habilidades como el pensamiento crítico y el creativo.
Hace un mes llegó a mí éste libro, un verdadero regalo; por suerte mi familia me conoce bien y sabe de mi inquietud constante por lo que hago y cómo lo hago.
Se puede decir más alto, pero más claro. La autora del libro Sonia Díez, persona luchadora e increíblemente valiente donde las haya, se atreve a elevar la voz ante el problema que se nos plantea en nuestro actual sistema educativo, y del que muchos, no sólo a nivel nacional sino también latinoamericano, somos conscientes. Comienza su libro, elevando la voz hacia los responsables políticos y llama a la acción a todos los docentes y padres sobre una cuestión, que muchos llevamos pensando durante muchos años y llevando a nuestras aulas, contra corriente.
Extraordinariamente documentado y con la experiencia y extraordinaria formación de la escritora, nos invita y nos contagia de que #otraeducaciónesposible.
Un libro que a muchos de los claustros virtuales les encantaría leer. Algo nos ha unido y es que estamos convencidos de que un cambio urge y es necesario y de que nuestros alumnos no necesitan lo que los alumnos de principios de siglo y de la era industrial, sino #unaescueladelsigloXXI.
Trabajamos con personas íntegras con multitud de talentos y aptitudes. Permitirles ser la mejor versión de ellos mismos debe ser nuestro principal objetivo. La autora, en éste sentido, hace referencia al libro de Francesco Tonucci, “El país de los cuadrados”; pero el actual enfoque de la educación deja poco margen para ello.
Así nombra también las cuatro funciones que para Ken Ronbison, tiene la educación. La individual, la cultural, la económica y la social.
Reflexiona sobre una de las citas que Richard Gerver hace en su libro “Crear hoy la escuela del mañana”. “Creo que nuestro papel como escuelas, como educadores, como padres, es ayudar a que nuestros hijos se desarrollen de modo que sean capaces de alcanzar todo su potencial y puedan contribuir de manera significativa al mundo como ciudadanos plenos”.
El mundo ha cambiado, los intereses de nuestros alumnos también , sin embargo seguimos haciendo las mismas cosas. Dos buenos ejemplos de la autora:
“ ¿Acaso alguien echa en falta, comprar un carrete fotográfico de 36 fotos y llevarlo a revelar a un establecimiento especializado?”.
"En un maratoniano tour turístico de paradas de treinta minutos y de siete días por Italia, se da una escena en la que el marido pregunta ¿cariño dónde estamos hoy? y ella contesta, hoy es miércoles, así que esto es Florencia."
U otro como el que me puso a mí un inspector. ¿Acaso un cirujano opera una pierna como hace veinte años?.
El currículo es para todos igual pero cada persona es única e irrepetible y entonces ¿porqué los mismos planes para todos?. Tomar conciencia de esa diversidad es nuestra obligación como docentes para poder acompañar a nuestros alumnos en su proceso de aprendizaje.
Si sabemos que todo ha cambiado, ¿porqué seguimos haciendo lo mismos en nuestras aulas?.
Alumnos perdidos en un mar de contenidos, a veces, nada útiles para la vida.
¿Qué estamos haciendo entonces con nuestros alumnos marcándoles un único camino donde el pensamiento crítico, se queda en los papeles de planificación anual...?
¿Para qué educamos? ¿Qué estamos haciendo como educadores?.
Y como padres, ¿para que llevamos a nuestros hijos e hijas al colegio?.
¿Qué pueden aportar los padres a la escuela y a los profesores para que éstos puedan cumplir su objetivo?.
Por mi experiencia de participación en proyectos Comenius, he tenido la suerte de ver como en otros países se cuida la formación integral de la persona, es decir, su aspecto curricular, físico, emocional, social, motivacional, que hace que los alumnos formen parte de proyectos sociales en los que realizan un servicio a la comunidad, es lo que España se conoce como proyectos PAS, de esta manera los alumnos obtienen aprendizajes memorables y se sienten útiles a la sociedad de la que forman parte.
“El aprendizaje implica una vivencia completa”. Según palabras de la autora “nos equivocamos al considerar a los alumnos como “estudiantes” y no como ”aprendices”. “La actividad de estudiar pone el foco en el contenido, mientras que el aprender pone el foco en el alumno, en la persona”. También hace una aclaración importante: “No debemos confundir lo frecuente con lo normal y, mucho menos, con lo correcto.
El libro me ha encantado y por ésto y por mucho más por lo estoy en total acuerdo con la autora, quería compartir con vosotros lo que he sentido al leerlo. Saber que nuestros alumnos son únicos, que nos permiten aprender de ellos a diario, que tienen sentimientos, que traen una historia en su mochila todos los días y que en algunos de los casos, pesa demasiado, es labor de descubrimiento de nosotros docentes que, no vaciamos contenidos en ellos, sino que somos personas comprometidas en acompañar a las personas para que esos aprendizajes sean memorables y perduren en su vida.
Os invito a que hagáis con ella esta magnífica reflexión en su libro.
Una voz de esperanza para los que estamos convencidos de que el cambio llega si te pones en marcha "ya", convencida de que:
#otraeducaciónesposible.
#sercopo que cambia el paisaje, es posible.
#porunasescuelasquecambienelmundo.
Llevo muchos artículos leídos
de gente muy importante en educación, muchas charlas TEDx, y de Aprendemos Juntos
escuchadas, que me aportan continuamente ideas para mejorar mi trabajo y que
coinciden en una interesante reflexión:
¿ Qué hacemos?, ¿cómo lo hacemos? y ¿hacia
dónde nos dirigimos?.
En ésta nueva entrada sobre
aprendizaje cooperativo, volveré a incidir en la importancia de éste tipo de
trabajo. Debemos comenzar señalando que el trabajo en pequeños grupos no
constituye ninguna novedad; muy al contrario, tiene una larga tradición
vinculada a las investigaciones sobre psicología del aprendizaje y a los
movimientos de renovación pedagógica. Los resultados de varias décadas de
investigación e innovación en torno a los problemas que plantea el proceso de
enseñanza-aprendizaje apoyan estrategias dirigidas
esencialmente a implicar a los alumnos y alumnas, en la construcción de su
propio aprendizaje.
Somos seres sociales
LevVigotsky (Rusia,
1896-1934)sostenía que los niños desarrollan su aprendizaje mediante la
interacción social.
Como dice Cesar Bona “cada gesto individual influye en la
sociedad y la sociedad influye en nosotros”.
El trabajo en equipo contribuye a esa interacción social y son muchas las ventajas que nos ofrece.
Para ello las actividades han de estar diseñados para que el alumnado se implique en lo que estudia, y eso supone un tiempo superior al que permiten las estrategias de transmisión/ recepción de conocimientos. Ese mayor tiempo constituye un factor esencial para que se produzca un auténtico aprendizaje.
Algo sobre el aprendizaje memorístico de las contenidos "Preguntas para pensar" por Melina Furman.
Naturalmente, la mera
trasmisión de los conocimientos precisa menos tiempo. Pero ello no supone
ninguna ventaja, sino que, en el mejor de los casos, conduce a aprendizajes
superficiales.
Pero el trabajo cooperativo no
solo favorece notablemente el aprendizaje significativo, sino que, contribuye a
un buen clima del aula con la integración del alumnado y del docente en una
tarea común, diversificando los modos de participación, constituyendo así un
instrumento clave para superar las dificultades y estableciendo relaciones
positivas de cooperación. Resulta, además, esencial para la adquisición de
competencias necesarias en los diferentes niveles educativos, como las referidas
a la competencia social y ciudadana, la comunicación, habilidades sociales,
aprender a aprender, aprender a debatir, a compartir, contrastar puntos de
vista… Contribuye, muy en particular, a la educación en valores, mostrando la
superioridad de la cooperación sobre la competitividad.
El trabajo cooperativo es una metodología activa
que pone en el centro al alumno como
protagonista de su propio aprendizaje.
Este tipo de organización o distribución resulta
verdaderamente efectiva para trabajar la ayuda mutua entre compañeros y
fomentar así la inclusión de todos los alumnos de un mismo grupo clase.
DESARROLLANDO ESTRATEGIAS COOPERATIVAS EN CLASE.
Para ello hemos utilizado la dinámica del folio
giratorio, con ella hemos trabajado vocabulario de familia de palabras, hemos trabajado las oraciones y han creado una historia; en la mitad del tiempo he introducido además, un
elemento sorpresa con nuestros dados.
Posteriormente los portavoces
de cada equipo leyeron sus historias y fueron recompensados por el aplauso de sus
compañeros.
El resultado:
Una vez corregidas y expuestas, las evidencias del trabajo realizado se guardan en la “guía de cada equipo”. Con éstas actividades:
Aprender a leer las horas supone un verdadero quebradero de cabeza para muchos de nuestros niños y niñas. Es difícil la hora digital, la hora analógica, que la podemos llamar y cuarto, pero también y quince... un auténtico lío pero también es cierto que tienen una gran inquietud por aprenderlas.
El manejo del reloj para los adultos parece una cosa obvia, pero para ellos no lo es tanto y mucho menos si no les damos la opción de manipularlos y es esa precisamente, la mejor forma para aprender.
No basta con que le señalemos a un niño las horas en un reloj, debemos dejarlo que lo manipule y que diga en alto la hora que va marcando.
Así preparé estos relojes para el uso en clase; además compré dos para tenerlos en la mesa, uno digital y otro analógico, para facilitar su aprendizaje.
En clase se han trabajado las en punto, y cuarto, las y media y las menos cuarto.
Os dejo algunas imágenes de la manipulación en el aula. Y en el tablero de symbaloo algunos enlaces y juegos.
En la escuela no todo es curriculum, es necesario desarrollar todos los aspectos integrales de la persona y en mayúsculas tenemos ahí, el trabajo de EMOCIONAL.
Los mensajes positivos que encuentran en sus casilleros cada viernes, potencian esta labor, llegan al corazón de cada uno de ellos, cohesionan el equipo y mejoran su propia autoestima y la de los demás.
Encontrar tu cono así los viernes y recibir sus abrazos de agradecimiento, te erizan la piel y te llenan de energía para seguir trabajando.